Nadie se hubiese imaginado que Maradona, en su época de jugador, rechazara una citación de la Selección. Y aunque no resulte simpática la decisión tomada por Ginóbili hay que aclarar que son situaciones diferentes. Si bien existe una necesidad personal de descansar y estar con su familia, también hubo presión de su club. A San Antonio Spurs no le iba a caer bien que luego de renovar un contrato de muchos millones de dólares su jugador se arriesgue a participar en una competencia ajena a la NBA. En este caso, la FIBA organiza el Mundial. La FIFA, en cambio, obliga a los clubes afiliados a ceder los jugadores. El anuncio duele, pero hay que entenderlo.
Bajo presión
Por Ariel Ibáñez - Editor de Deportes